La Sexualidad Femenina - Introducción

La sexualidad femenina ha naufragado o salido a flote, como cáscara de nuez, según las circunstancias de cada época.

Hubo un tiempo, siglos atrás, que el placer de las mujeres era estimulado y alabado porque se consideraba imprescindible para la procreación.

Cuando se descubrió con el avance de la ciencia médica, que nada tenía que ver una cosa con la otra, aparecieron las censuras, los límites para la satisfacción femenina, y el asunto se acomodó de tal manera que, en nuestra cultura occidental, terminó por definirse a las mujeres como seres que no sentían placer sexual y que por naturaleza eran frígidas.


La falta de cultura sobre el sentir sexual del propio cuerpo femenino unido a maridos que buscaban en la intimidad su exclusiva satisfacción, hicieron el resto.

Dos de cada tres mujeres, terminaron no sintiendo nada y prestándose para el sexo como “un deber de esposa” que, generalmente, aceptaban cuando el objetivo era la procreación.

A mediados del siglo pasado, las cosas empezaron a cambiar para nosotras con la llamada revolución sexual, el uso masivo de anticonceptivos y los avances de la sexología. A partir de entonces y cada vez más, las investigaciones científicas han probado que las mujeres no somos
eróticamente mutiladas, que tenemos los mismos deseos y necesidades.

Biológicamente, estamos capacitadas para vivir, a plenitud, todas las etapas de la relación sexual –deseo, placer, orgasmo– en forma equivalente a los hombres.

Desde la ciencia, las cuentas se saldaron. Sin embargo, desde lo sociocultural, aún hoy, quedan mitos, tabúes, prejuicios a los cuales hay que enfrentarse como una lucha contra los demonios.

Eso intenta este tabloide que pone en tus manos la Editorial de la Mujer. Escogimos este bloque de temas por ser universales y consuetudinarios. En cualquier parte de este mundo, las mujeres tienen inquietudes, confusiones y problemas sexuales.

El texto está al alcance de todas las mujeres. Nada de complejos análisis, academicismos o erudiciones. Más bien es una larga conversación entre nosotras –como si estuviéramos sentadas en la sala de la casa ante una taza de humeante café– sobre asuntos que nos incumben e interesa a las mujeres y a los hombres también, por supuesto, quienes sin dudas están urgidos de estos saberes aunque, en ocasiones, parezca que “se las saben todas”.

Agradeceríamos muchísimo a lectoras y lectores las reflexiones que este texto le sugieren y las propuestas para próximas ediciones. Pueden hacerlo a:

Revista “Mujeres”
Apartado 2120
Ciudad de La Habana
Correo-e: mujeres@teleda.get.tur.cu

La autora

Mujeres ÚNICAS en la REVISTA

Entradas populares