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Signos de una mujer saludable

Hay señales o signos que nos ayudan a saber si nuestro cuerpo está sano.

La salud es un estado de equilibrio donde el cuerpo funciona correctamente en todas sus áreas. A veces las personas especialmente las mujeres creen que están sanos porque no tienen síntomas de una enfermedad puntual.

Pero hay señales o signos que nos ayudan a saber si nuestro cuerpo está sano.

Los signos de que el cuerpo de una mujer está sana son:


-tener buen humor y animo al comenzar el día

-tener energía para realizar las actividades diarias

-tener el ciclo menstrual en forma regular

-dormir bien durante toda la noche

-el color de la orina es claro

– evacuar heces todos los días

-si las uñas están fuertes y con aspecto rosado

-se tiene deseo sexual

-se tiene un peso adecuado en forma estable


Es importante saber que todos los ítem anteriores deben cumplirse no solo algunos para poder estar sanos.

Sentirse sano es tener ganas de hacer cosas y de enfrentar los desafíos diarios con energía.

Si alguno de los signo…

Soluciones financieras para mujeres jóvenes

Desde mucho antes de la adolescencia, las mujeres jóvenes y los que son responsables de ellas deben emplear diversas estrategias para enfrentarse a los desafíos financieros inminentes de la edad adulta. Plan paso a paso...

Teniendo en cuenta el alto porcentaje de niños que son criados por padres divorciados o por madres solteras que nunca se casaron, uno podría pensar que las niñas de hoy en día crecerán sin la creencia de que su rol financiero en la edad adulta será secundario.

Sin embargo, una combinación de medios políticos, religiosos, y creencias sociales tienden a mantener la idea estereotipada de que la familia ideal es aquella donde las madres únicamente cuidan a los niños y los padres las mantienen.

La idea de que las mujeres que lucen bien conseguirán un hombre que les proporcionará una vida de cuento de hadas se mantiene en la sociedad.

En esta nota, vamos a considerar algunas cuestiones que las mujeres jóvenes deben enfrentar y les daremos las herramientas necesarias para que puedan defenderse y convertirse en adultas autosuficientes que puedan tomar decisiones adecuadas.

Estudios, ingresos y compensaciones

Los costos de la educación universitaria privada pueden constituir una parte desproporcionada del presupuesto familiar, por lo que, al elegir una universidad, hay que enfocarse en si los estudiantes "aprenden a ganar", aunque las calificaciones se basan en que los alumnos "aprendan a aprender". Evalúe los costos de la universidad como una inversión a futuro, considerando estos factores:

La educación privada puede no ofrecer mayores beneficio

Un estudio a largo plazo entre los estudiantes que ingresaron tanto a escuelas públicas como privadas demostró que, a excepción de una minoría que se benefició con los contactos obtenidos, los que se volcaron a la educación privada no obtuvieron mejores resultados financieros que los que optaron por la educación pública.

Gastar menos en la educación puede marcar la diferencia entre grandes deudas a largo plazo y un rápido éxito financiero.

Negocios del futuro

Las mujeres universitarias de entre 30 y 50 años ya tienen un papel determinante en el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo, incluso aquellas que hoy en día están en carreras que las llevarán a profesiones estructuradas como científicas, médicas, etc., deberían considerar la posibilidad de que un futuro deseo por equilibrar el trabajo y la familia podría llevarlas a instalar su propio negocio, en un futuro (que les permita trabajar desde su casa).

Volver a casa para ahorrar

Después de la vida independiente de los universitarios que viven solos (en otra ciudad o país), es difícil tanto para los padres como para los hijos imaginar que el reciente graduado regrese a la casa paterna por un tiempo prolongado.

Pero si esto no limita sus posibilidades laborales (por ejemplo si no implica rechazar un trabajo que requiera una gran cantidad de viajes), y se maneja bien, es una gran forma de ajustar las cuentas tras la universidad, y generar ciertos ahorros antes de abandonar la casa familiar para siempre.

Ahorrar y obtener créditos

Elegir la carrera universitaria con conciencia de sus consecuencias financieras es un buen comienzo, pero las mujeres de las nuevas generaciones aún deben navegar por numerosos mares que pueden amenazar sus finanzas, mientras se preparan para independizarse de su familia y sus amigos.

A diferencia de sus madres, las mujeres jóvenes de hoy en día pueden acceder fácilmente al crédito en un momento de su vida en que los gastos pueden salirse de control si se utiliza la tarjeta indiscriminada.

Hoy en día, cada vez más estudiantes universitarios de ambos sexos se gradúan con deudas cada vez más importantes.

Desafortunadamente, algunas estadísticas que indican que los estudiantes universitarios utilizan tarjetas de crédito para financiar su educación parecen sugerir que las mujeres universitarias ponen en riesgo su futuro financiero por abusar del uso de la tarjeta con mayor frecuencia, y que las mujeres tienen más probabilidades de incurrir en mayores deudas que los hombres, cuestión que en parte puede deberse a la presión que suelen sentir las mujeres por realizar gastos relacionados con la moda, salidas con amigas y gastos de vacaciones.

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